Presos
Según las estimaciones, en cada momento hay más de 9 millones de personas en prisión en todo el mundo, con un movimiento anual de 30 millones de presos que pasan de la cárcel a la comunidad, y de vuelta a la cárcel. Las prisiones son un entorno con un riesgo sumamente alto de infección por el VIH. Allí coinciden factores como: el consumo de drogas, el uso de agujas inseguras (incluidas las agujas para tatuaje), la violencia, la violación y el sexo sin protección.
Estos factores de alto riesgo están presentes debido al hecho de que:
- Los presos provienen a menudo de grupos marginados
- El uso de agujas contaminadas en la cárcel es mucho más elevado que fuera de la cárcel
- La actividad sexual entre hombres es a menudo mucho más alta dentro de la cárcel
- Por lo general no hay acceso a material de inyección estéril o a preservativos
La OMS recomienda la siguiente estrategia para la prevención del VIH en las prisiones:
- Proporcionar todo lo necesario para que el personal de prisiones pueda garantizar información básica sobre el VIH a todos los prisioneros
- Procurar una gestión clínica de los prisioneros drogodependientes
- Proporcionar un seguimiento asistencial y contactos con los servicios comunitarios
- Actividades de reducción de daños: programas de tratamiento clínico, terapia de mantenimiento de sustitución con opiáceos, programa de cambio de agujas y jeringas (equivalente al disponible en la comunidad) y métodos eficaces para desinfectar las agujas, las jeringas y el material de tatuaje