Promoción de una conducta más segura
Los estudios de investigación demuestran que los programas de intervención que aspiran a propiciar un cambio conductual constituyen el método de prevención económicamente más eficiente a nuestra disposición y reducen la frecuencia de la conducta sexual de riesgo.
Estos programas de prevención suelen ofrecer:
- Información básica sobre el VIH/SIDA
- Comprensión de los riesgos personales
- Habilidades sociales como la negociación del uso de preservativos
Es crucial que los programas educativos y de concienciación no vayan dirigidos únicamente a los grupos de alto riesgo, sino también a la población general.
Promoción del uso de preservativos
El uso correcto del preservativo masculino reduce el riesgo de contraer el VIH en un 80-90%. La promoción del uso de preservativos como método de prevención tiene que seguir adelante, no sólo para los grupos vulnerables, sino para todas las personas sexualmente activas. La promoción del uso del preservativo incluye: abordar las actitudes negativas hacia los preservativos, normalizar el uso del preservativo y garantizar su disponibilidad. El preservativo femenino (todavía) no es tan popular como el masculino, aunque se han emprendido varias iniciativas para incrementar su atractivo. Para detener la epidemia de VIH en 2015, es preciso triplicar el nivel de financiamiento de los preservativos.
Promoción de las pruebas de VIH: “Hazte la prueba”
Muchas personas no quieren saber cuál es su estado de infección, por temor a un resultado positivo, al estigma, la discriminación y la pérdida del empleo, así como por la falta de acceso al tratamiento. En 2002, ONUSIDA y la OMS reconocieron la importancia de que cada persona sepa cuál es su estado serológico. Recalcan la necesidad de mejorar los programas de pruebas y asesoramiento, y de mejorar los programas para la prevención de la transmisión materno-infantil y la prestación de servicios de asistencia sanitaria general, especialmente en zonas con una alta prevalencia del VIH.
Prevención de las enfermedades de transmisión sexual
Las ETS no tratadas incrementan el riesgo de VIH. Razón de más para un diagnóstico y tratamiento precoz de estas infecciones. La sinergia entre los programas de prevención del VIH y los programas específicos para diagnosticar y tratar las ETS incrementa la eficacia de ambos, y contribuye a reducir las infecciones por el VIH.
Evitar la transmisión materno-infantil del VIH
Estos programas de prevención específicos abarcan una combinación de enfoques como: prevención primaria del VIH para las mujeres, prevención de embarazos no deseados, acceso a la atención prenatal, promoción de pruebas voluntarias, y terapia antirretroviral para madres e hijos. También es importante prestar atención a reducir el riesgo de transmisión del VIH a través de la lactancia. Actualmente, menos del 8% de las mujeres embarazadas de todo el mundo tiene acceso a servicios para evitar la transmisión materno-infantil.
Nuevas tecnologías para la prevención del VIH
Las nuevas tecnologías, como las vacunas preventivas y los microbicidas contra el VIH, dan esperanzas de que se pueda conseguir un control sostenido de la epidemia de VIH, sobre todo en las poblaciones más vulnerables y marginadas del mundo. Dados los obstáculos con los que se topan muchas mujeres cuando intentan negociar el uso de preservativos masculinos, se necesitan con urgencia más opciones de prevención que ellas mismas puedan iniciar. A pesar de las recientes decepciones, se siguen realizando esfuerzos para desarrollar microbicidas y, hoy por hoy, éstos continúan siendo la mejor promesa de una herramienta de prevención controlada por las mujeres.
Para más información sobre microbicidas visite: www.hivpreventionresearch.org
Para más información sobre cómo intensificar la prevención del VIH pueden descargarse las "Directrices prácticas del ONUSIDA para intensificar la prevención del VIH: Hacia el acceso universal ".